26.7.09

Domingo por la tarde


El sol se encargó de tenerme encerrada. Más qe necesario para una pátetica tarde, estar observando una película española con Maribel Verdú.
¿Cuántos destrozos más conlleva todo esto?,
es imposible imaginarme a mí misma dentro del canal, pero en sí, el reflejo lo hace muy simple y él mismo me deja ver mis labios rojo carmesí.
[Pensándolo bien, todo este aburrimiento yo misma lo estoy programando]

27.6.09

Con ganas de volver a ese febrero de ilusiones,
ilusiones qe con el tiempo se fueron complementando
y convirtiendo en perversiones lastimeras.
¡Mira! después de tanto tiempo
el viento qebrantó
y el pensamiento empezó a extrañar la distancia marcada
¡Pero qé carajo! ni qe la mirada matara.

3.6.09

Absolutamente, inecesariamente e inconsientemente
estoy pensando en una sola palabra.
Qé confusión la mía!
Qé terqedad,
como si todo fuera a correr alrededor de eso.
La calle vacía me hace imaginar ilusiones.
No son importantes por ahora.
Pretendo mantenerme al márgen,
pero esa línea qeda atrás.
Es imposible solucionar mi poca experiencia
y ni hablar de mi corta edad.